Repetir un destino no necesariamente tiene que ser aburrido. Creanme que como azafata ya he tenido que visitar varias veces una misma ciudad. Sin embargo, intento aprovechar cada oportunidad para descubrir un aspecto diferente durante mi visita, ampliar la mirada y enriquecerme con aquellos lugares escondidos. Ir más allá de lo típico.
Así fue el caso de esta escapada a Londres. Conozco la capital inglesa de otras ocasiones y ya me recorrí todas las atracciones turísticas. Uno piensa que con eso ya está, pero puedo asegurarles que una misma cosa vista desde otro ángulo puede aparecer delante tuyo como algo totalmente nuevo, con una belleza que por ahí la primera vez no estabas preparado a ver o que en la vorágine de tantas impresiones juntas no pudiste apreciar en todo su esplendor. No les pasa acaso cuando al final de las vacaciones intentan hacer memoria y contar lo que vieron, en su cabeza todo se mezcla en un gran recuerdo borroso? Es lo que pasa cuando se intenta ver lo máximo posible de una ciudad en un día. Uno no llega a detenerse y contemplar los detalles. Lo mismo ocurre cuando uno ve una película por segunda vez. De repente notas cosas que al principio ni te habías percatado. Uno está tan concentrado en el todo, que se pierde la belleza del momento.

Por ejemplo, empezar el día con esta vista y apreciarla. Viajar es disfrutar. El mundo no se acaba si al final del día no lograste ver y hacer en Londres todo lo que planificaste para ese día. No habrás hecho todo pero disfrutaste; desperdiciar la visita sería completar la lista pero no haberlo disfrutado.
Alojamiento

Como vieron en la foto anterior, nuestra habitación tenía un pequeño balcón con vista al parque de la cuadra. Mi recomendación es buscar un hotel en la zona residencial de Londres, por ejemplo en los alrededores del Hyde Park. Evitar las cadenas y buscarse un alojamiento acogedor, tranquilo que sea una antigua casa convertida en hotel boutique. Nosotros nos hospedamos en el London House. Armaron este hotel uniendo por dentro cinco edificios de la época victoriana. Opino que para realmente vivenciar Londres hay que caminar por las calles al costado de estas hermosas fachadas en tradicional arquitectura inglesa, respirar el aire londinense y sentirse transportado en el tiempo.
Movilidad
Depende del largo de la estadía y del aguante. Nosotros esta vez hicimos la gran mayoría caminando, aunque por supuesto que lo más conveniente es moverse en transporte público, en especial para llegar al aeropuerto. No voy a entrar en detalle acá porque tengo otro artículo que habla específicamente del tema y te da toda la información que necesitas para ahorrar plata con las tarifas más convenientes según tu necesidad. Lo pueden leer aquí.
Qué hacer en Londres
Lo que más me divierte es mezclarme y actuar como local. Así que en Londres no se toma café sino té. Para ello un lugar con mucho estilo que les puedo recomendar es el jardín de invierno del palacio de Kensington convertido en restaurant y llamado The Orangery. Pueden chusmear el menú y hacer una reserva aquí. No es barato, pero es una experiencia única, ideal para desayunar o para el típico afternoon tea de las 5 de la tarde. Y si te interesa la historia y la forma de vida de la realeza inglesa podes acompañarlo con la visita al museo.

El palacio de Kensington ha sido lugar de residencia de la monarquía británica desde hace más de 300 años. Las visitas están permitidas a partir de las 10:00 hs hasta las 18:00 hs de marzo a octubre y hasta las 16:00 hs en los meses de invierno de noviembre a febrero. Para ahorrarse la cola pueden comprar la entrada previamente por la web y se disfruta además de un descuento en comparación al precio del ticket en la puerta. Online podes incluso elegir horario de llegada. Tener en cuenta que la visita puede durar alrededor de una hora y media. La entrada te permite recorrer las antiguas estancias privadas de la realeza y echar un vistazo a serie de artículos de época como cartas, joyas, vestidos, tapices, etc. (Dato importante para los que lo visiten: hasta finales de marzo 2020 los cuartos de la Reina Mary II están en reparación y permanecerán cerrados.)

Después de un lujoso desayuno y de recorrer los jardines del Kensington Palace, nuestra caminata nos llevo a través del Hyde Park en dirección al centro, llegando al palacio de Buckingham. El edificio es actualmente el lugar de residencia de la reina Isabel II. Las visitas al interior del palacio se permiten solamente durante unas pocas semanas al año en verano:
- Desde el 21 de julio hasta el 31 de agosto: de 9:30 a 19:30 hs.
- Durante todo el mes de septiembre: de 9:15 a 18:30 hs.
Con la entrada más cara podrán pasear por las grandes habitaciones de residencia así como el salón de baile, el trono real y la galería de arte, además de visitar las caballerizas y los jardines del palacio. Pueden informarse sobre precios y diferentes opciones de tours aquí.
Adicionalmente, la mayoría recomienda ver el cambio de guardia que es alrededor de las 11 de la mañana todos los días de mayo a julio y día de por medio el resto del año, exceptuando días de lluvia donde se cancela sin aviso. La ceremonia consiste en celebrar el relevo de la Guardia Real montada y a pie encargada de la seguridad de los palacios de St James y de Buckingham. El inicio es a las 10:30 hs cuando los destacamentos se preparan en linea y son inspeccionados por el Capitán de Guardia. Pocos minutos después salen los centinelas a ser relevados del palacio de St James hacia el palacio de Buckigham precedidos por el regimiento de tambores. La Guardia Real a caballo en servicio sale de las caballerizas reales en dirección a Horse Guards para su descanso. A continuación, se pone en marcha el regimiento de relevo. Durante su recorrido desde el cuartel de Wellington al palacio la nueva Guardia Real va acompañada por una orquesta militar. A las 11:00 hs comienza el cambio oficial. La ceremonia termina cuando a las 11:35 hs los centinelas se retiran para su descanso marchando al cuartel de Wellington. La Guardia Real toma su puesto en el palacio de Buckingham y los nuevos centinelas responsables del palacio de St James se dirigen hacia allí con el acompañamiento musical de tambores.
Te tiro la posta: No les voy a mentir. Si bien es entretenido, tarda más de una hora y para tener un buen lugar hay que llegar antes. Los turistas se aglomeran alrededor de la reja desesperadamente, como si la reina misma fuese a aparecer. En regla general intento mantenerme lejos de la masa de gente. Y la verdad es que, si quiero ver a los guardias del palacio en sus tradicionales túnicas rojas y los famosos gorros de piel de oso, lo puedo hacer en cualquier momento del día. Es una actividad para hacer si tienen varios días en Londres porque sino pierden demasiado tiempo valioso en el que podrían ver muchas más cosas de la ciudad.

Avanzamos a través del hermoso parque de St James –el más antiguo de los parques de la ciudad– al costado de su pintoresco pequeño lago con dos islas, llamadas Isla del Oeste e Isla del Pato. Dato curioso es que la fauna residente de este lago es una colonia de pelícanos. Esto tiene su origen en el 1664 cuando el rey Carlos II recibió dos como regalo de un embajador ruso. Desde entonces siempre han habido pelícanos en esas aguas; hoy en día alcanzan los 40. Todos los días de 14:30 a 15:00 hs se los puede observar mientras se los alimenta al lado de la cabaña de la Isla del Pato.
Saliendo del parque, en la esquina de Birdcage Walk y Horse Guards Road, pasamos al lado del museo de las Salas de Guerra de Churchill, ideal para aquellos que desean descubrir cómo el primer ministro del Reino Unido Sir Winston Churchill y su íntimo circulo dirigían la Segunda Guerra Mundial desde adentro de un búnker secreto bajo tierra justo debajo del mismísimo corazón de Westminster. Para mis adentros pensaba: debajo de mis pies y los de todos los turistas que a diario visitan la abadía y el palacio de Westminster con el famosísimo Big Ben –la emblemática torre de reloj gótica– se oculta ese secreto pedazo de historia bélica y pocos lo saben…
Y finalmente delante nuestro se alzaban los tres grandes iconos de Londres: (Dato importante para los que viajan: hasta inicios de 2020 el Big Ben se encuentra en reparación y por tanto está completamente oculta por andamios.)
La abadía de Westminster ha sido sede de todas las ceremonias de coronación desde el año 1066, así como múltiples funerales y bodas reales. Acoge además las tumbas y mausoleos de los monarcas y grandes figuras históricas británicas como poetas y científicos de los últimos mil años. Comprá tu entrada a través de este link eligiendo el día y la hora que queres visitarla. Para ello, tené en cuenta los horarios que detallo a continuación o chequea el calendario en la página oficial. Es importante saber también que el último ingreso es una hora antes del cierre y que de 12 a 13 hs no se permiten la entrada porque se realizan servicios religiosos. Los que ingresaron antes pueden asistir a misa.
- De lunes a viernes: de 09.30 – 16:30 hs
- Miércoles se extiende el horario normal hasta las 19:00 hs
- Sábados: de 9:00 a 14:00 hs. De mayo a agosto hasta las 16:00 hs
- Domingos: cerrado a las visitas turísticas
Te tiro la posta: Si elegís tu visita para miércoles en los horarios extendidos de la tarde la entrada sale más económica.
El palacio de Westminster es la sede del Parlamento Británico. Solamente se lo puede visitar mediante visitas guiadas los sábados o, durante el período de receso parlamentario en agosto y septiembre, también los días de semana. Hay varias opciones de visitas guiadas entre ellas una de 90 minutos en idioma español. Entradas se pueden comprar a través de la página oficial acá. Las visitas a la torre de Elizabeth y el reloj Big Ben se encuentran suspendidas debido a los trabajos de restauración que se está llevando a cabo en los mismos.
El puente de Westminster es el mejor lugar para sacar fotos: hacia un lado, con el palacio y el Big Ben de fondo; hacia el otro, con la icónica noria The London Eye, la rueda del milenio. Prescindimos de dar una vuelta en ella debido a que es una de las atracciones más visitadas y con cola de a veces hasta una hora de espera. Además, no es una atracción precisamente barata, aunque te da una vista privilegiada del río Támesis y Westminster. Aconsejo a los que quieran hacerlo y viajen en temporada alta (mayo a septiembre y diciembre), comprar anticipadamente la entrada prioritaria (Fast Track Ticket) por la página oficial. El recorrido dura 30 minutos. El horario es:
- Desde septiembre hasta mayo: de 11:00 a 18:00 hs.
- Desde junio hasta agosto: de 10:00 a 20:30 hs.
Antes de asistir, leer la lista de los objetos prohibidos acá.
Hasta acá desde que salimos de la Orangery, la caminata nos llevo dos horas y media con las debidas paradas para disfrutar y tomar fotos. Podes mirar el recorrido completo acá. Ya que no cruzamos el puente ni fuimos al London Eye, en este punto nos tomamos el Underground –el famoso subte londinense– desde la estación Westminster hasta Mansion House. Recomiendo tener el mapa del metro de Londres siempre a mano. Más información sobre las diferentes zonas, tarifas y abonos te cuento en este post.
Desde Mansion House tomamos la Cannon Street numéricamente hacia abajo para toparnos con la catedral de San Pablo. Esta se encuentra en la cima de Ludgate Hill y es el punto más alto de la ciudad. Detalle que seguramente pocos saben y por ahí no les parecerá de relevancia, pero lo es porque desde allí disfrutas de una vista panorámica alucinante. Ya saben que a mí me gustan las alturas y donde sea que pueda ver una ciudad desde lo alto, ahí me encuentran (y si es sin tener que vender mi riñón, mejor).

El valor de la entrada te permite visitar no solo el interior de la iglesia sino también la cripta y los tres balcones de la cúpula. La catedral posee un plano en cruz latina y una enorme cúpula de 111m de altura en el crucero, siendo una de las más altas en el mundo. Adentro, sobre las pechinas y las claves de los ocho arcos de las columnas que sostienen la cúpula, corre una cornisa que es el primer balcón llamado Galería de los Susurros, debido a sus propiedades acústicas, porque desde allí se escucha cualquier murmullo dentro de la iglesia. Como se aprecia en la foto, en el exterior de la cúpula sobre el peristilo se encuentra el segundo balcón balaustrado llamado Galería de Piedra. Encima de la cúpula se alza la linterna inusualmente cuadrada, y en la base está el último balcón llamado Galería Dorada debido a sus rejas metálicas doradas. Las galerías son accesibles por escalera únicamente. (Dato importante para los que viajan: La Galería de los Susurros está temporalmente cerrada hasta inicios 2020.) Además, un detalle de color, allí se celebro la boda de Lady Diana y el Principe Carlos.
El horario para visitas turísticas es de lunes a sábado de 8:30 a 16:30 hs, aunque a partir de las 16:00 hs ya no se permite el ingreso. Domingos solamente está abierto para los servicios religiosos. Acá pueden ver el calendario de las actividades de la catedral. Si compras la entrada anticipadamente a través de la página web, te ahorras hacer fila y además te hacen 15% de descuento. Delante de la entrada de la catedral hacen controles de seguridad, es decir carteras y bolsos deberán pasar por escáner, y eventualmente serán abiertos y revisados por los guardias. Está prohibido ingresar con valijas más grandes que el tamaño permitido para la cabina de avión. Podes leer toda la información para tu visita aquí.

Te tiro la posta: Exactamente detrás de la catedral se encuentra un shopping abierto con una terraza en el sexto piso que te permite subir gratis y sacar una grandiosa foto panorámica de toda la ciudad. Y lo mejor es que tenes la catedral en la foto!
Mi recomendación: no solo subir por la foto para las redes sociales, sino disfrutar de la vista ya sea de día o de noche en el restaurant bar Madison que allí se encuentra. Tienen muy buenos cocktails!
Pero cocktails no estaban en mis planes, ya que todavía teníamos algunos lugares en mente para visitar. Después del almuerzo y dos cafés espresso para finalizar, procedimos en dirección al río por la calle peatonal Peter’s Hill para ver el Millennium Bridge. Ahí parados observamos del otro lado del Támesis erguirse frente a nosotros la reformada Central Eléctrica de Bankside que hoy es el museo de arte moderno Tate Modern, uno de los más visitados del mundo y de entrada gratuita. Para los interesados:
- Domingo a jueves: de 10:00 a 18:00 hs
- Viernes y sábado de 10:00 a 22:00 hs

Volvimos sobre nuestros pasos y nos metimos por el parque que rodea la catedral de San Pablo y cuyo ingreso es gratuito, para llegar a la estación de subte St Paul’s de la línea central y tomarla hasta Oxford Circle. Desde allí bajamos por la calle Regent hasta Picadilly Circus admirando los majestuosos edificios altos de estilo inglés a ambos costados, con tiendas y restaurantes muy pintorescos.
Bajando por la calle Haymarket desembocamos en Trafalgar Square, en cuyo centro se encuentra la majestuosa Columna de Nelson de 50 metros de altura construida en 1843 en honor al almirante Nelson, fallecido mientras se encontraba al mando de la armada británica en la Batalla de Trafalgar. Para los amantes del arte, ahí se encuentra la Galería Nacional de Londres, cuya colección abarca obras del Renacimiento hasta Postimpresionismo, entre ellos algunas de Miguel Angel, Rembrandt, Tiziano, Velázquez y Van Gogh. Y lo mejor, la entrada es gratuita.
Doblamos por la calle Strand y luego de nuevo por la Southampton con destino a Covent Garden, una hermosa zona de calles peatonales, lindos restaurantes y cafés, mesas al aire libre, sin fin de plantas, ambiente alegre y bohemio, artistas callejeros… ya se dan una idea. La totalidad de la caminata nos tardó aproximadamente una hora a paso ligero y pueden seguirla acá. El destino final era el Apple Market: tres pabellones cubiertos que alojan un gran mercado de flores, artesanías, antigüedades, frutas y verduras, dulces, pasteles, etc.

Un lugar alternativo muy pintoresco, colorido y acogedor en Covent Garden es un pequeño patio interno en un callejón escondido llamado Neals Yard. Es una encantadora calle llena de balcones y plantas, que alberga algunos restaurantes y cafés de comida orgánica y saludable con ingredientes naturales, así como negocios que venden remedios, aceites, productos de belleza y para el cuidado de la piel ecológicos, de origen natural y sustentables. Ojo que a pesar de ser un rincón que pasa fácilmente desapercibido si no estás a la búsqueda de él, los fines de semana puede estar bastante lleno. El camino para encontrarlo lo pueden extraer de este link.
Desde allí volvimos a tomar el sistema de transporte público, subiéndonos en la estación Tottenham Court Road y conectando en Embankment hasta Tower Hill. La última parada de la tarde: Tower of London y el majestuoso puente levadizo de estilo victoriano, otro símbolo de la ciudad.
La Torre de Londres fue una enorme fortificación en sus inicios usada como fortaleza y residencia real, para luego convertirse en símbolo de opresión y terror. Sirvió como prisión durante más de 900 años… era el lugar en el que eran encerrados todos aquellos que ofendían al monarca. Entre las paredes que hoy se pueden visitar como museo sufrieron un sinfín de personas, entre ellos personajes importantes en la historia: reyes derrocados, aristócratas y clérigos acusados de traición. Un ejemplo es Ana Bolena, decapitada en el 1536 luego de tres años de matrimonio con el entonces rey Enrique VIII. Se dice que a la noche su fantasma ronda por los pasillos de la torre llevando su cabeza bajo el brazo.
Pueden enterarse más sobre su fascinante historia y la de muchos otros prisioneros, además de ver las joyas de la corona y armaduras de los reyes, visitar los cuartos de tortura, blandir una espada o probar suerte con arco y flecha, averiguar sobre el sistema de defensa de la torre, interiorizarse con el mobiliario y la ropa que se usaba en la época medieval, conocer a los cuervos de la fortaleza, entre muchas otras cosas y todo incluido en el valor de la entrada. Hay una gran variedad de tours disponibles, lo que lo convierte en una excursión de día completo. En mi primera visita a Londres me pase todo el día recorriéndolo, es enorme, con muchísimo para ver. Uno pierde la noción del tiempo, y no solo porque pasa rápido el día… sino porque la torre literalmente te transporta al medioevo. Los más aventureros pueden incluso internarse un domingo a la noche por los escalofriantes muros acompañados de un guardia real y quién sabe, por ahí encontrarse con algún que otro fantasma…
Ahora a los datos duros. El horario es de
- Desde marzo hasta octubre: martes-sábado de 09:00 a 17:30 hs
Los domingos y lunes de 10:00 a 17:30 hs - Desde noviembre hasta febrero: martes-sábado de 09:00 a 16:30 hs
Los domingos y lunes de 10:00 a 16:30 hs
Comprar la entrada online te ahorra perder tiempo haciendo la fila y además disfrutas de un 10% de descuento. Hacelo a través de la página oficial haciendo click acá. Mi consejo es ir bien temprano y averiguar los horarios de todos los tours y visitas guiadas para redituar al máximo la plata invertida y disfrutar de la experiencia completa!
Como dije, nosotros ya visitamos la Torre de Londres con anterioridad, por eso la rodeamos en esta ocasión para ir a ver el Tower Bridge. Este recorrido te lleva a la calle que corre al costado del Támesis desde donde se lo puede apreciar y fotografiar en todo su esplendor, con la totalidad de él en la foto. No debe confundirse con el London Bridge, el cual verán si giran hacia atrás río arriba. Ese es mucho más austero y fue el primer puente en unir las dos orillas. En cambio, nuestro protagonista es el imponente puente levadizo, construido durante la gloriosa época victoriana.
El sistema de elevación del puente funcionó hasta 1976 por medio de una máquina de vapor, luego paso a ser eléctrico. Se puede aprender todo sobre su construcción, el funcionamiento y su relevancia en la historia de la ciudad visitando el museo. Interesante es que las pasarelas peatonales elevadas pensadas para que el cruce de los transeúntes no se viera perjudicado por la elevación del puente se clausuraron en 1910 debido a que la gente prefería esperar y quedarse viendo el punte elevado. Hoy en día las dos pasarelas son techadas y también forman parte del museo.
El horario es de 09:30 a 17:00 hs todos los días y se puede comprar la entrada con descuento por la web. Sin embargo, un ticket online no te da acceso prioritario ni está ligado a una fecha u hora por lo que no te garantizar el acceso en horas picos.
Nuestro día terminó con un romántico atardecer, el puente iluminado y una típica cena inglesa –Fish & Chips– en un pub cerca del hotel. Para ello no hace falta que les recomiende un restaurant, cualquier pub va bien porque digamos que no es una comida muy elaborada. Pero sin duda hay que haberlo probado antes de irse, sino su viaje a Londres no está completo. Y si es acompañado de una cerveza tirada mejor!
Abrumados con toda la información? Tenia dos objetivos contarles todo tan exhaustivamente. Por un lado, sume muchos datos históricos porque si solo tienen un día en Londres siguiendo mi ruta podrán ver lo más importante, pero sin entrar a ningún lado, por lo que necesitan saber qué están observando y fotografiando. Tomen nota de lo que dije y llévenselas al recorrido. Y por el otro lado, agregué horarios y links para el caso de que su paso por Londres sea más largo que el mío, cuenten con toda la información que necesitan para planificar su estadía, decidir qué cosas les interesan y cuáles no, armar el itinerario más estratégico en base a eso y comprar las entradas con anticipación para las atracciones que eligieron.
Por último les dejo a continuación una lista que resume todo lo que hay para ver y hacer en Londres. La ordené según mi itinerario así que pueden seguirme los pasos e ir trabajándola punto por punto.
- Tomar un té en el jardín de invierno del Kensington Palace
- Pasear sin preocupaciones por el Hyde Park
- Intentar hacer reír a los guardias del Buckingham Palace
- Encontrar los pelícanos del St James Park
- Admirar la Abadía y el Palacio de Westminster
- Sacarse una foto con el Big Ben
- Contar cuantas cápsulas tiene el London Eye
- Vigilar a la gente en la Galería Dorada del St Paul Cathedral
- Recorrer la zona comercial de Piccadilly Circus sin comprar nada
- No subirte al león en el Trafalgar Square
- Escuchar a un artista callejero recitar en el Covent Garden
- Distinguir el Tower Bridge del London Bridge

No desperdicies tu vida.
Disfruta cada día.
Por último, acá va una idea loca: si el día que vas a estar en Londres es justo un domingo y te quedaste con ganas de hacer algo más después de haber completado mi lista, seguí este link y coroná tu día con una visita nocturna a la torre del terror. Empieza a las 19 hs y hay que comprar la entrada con mínimo dos meses de anticipación porque ofrecen muy pocos tours en el mes, realmente inusual y único! Y en ese caso el número 13 (qué adecuado) para vos sería: Ver un fantasma en el Tower of London!
Esta ciudad realmente vale la pena haberla visto, por lo que si te toca hacer escala en Londres no desaproveches la oportunidad y salí a recorrer, como ya te aconsejé en mi último artículo. Incluso un par de horas entre una conexión de vuelos te alcanza para divertirte con mi lista! Después contame en los comentarios cómo te fue. Y no olvides que lo importante de las vacaciones no es lograr hacer todo, sino disfrutar todo lo que hiciste.
Espero que mi artículo te haya gustado. Cualquier duda o pregunta que tengas relacionada a este artículo, no dudes en comentarme a continuación. Te ayudo con gusto en la planificación de tu viaje! Por otras consultas me podes escribir a través de este link.
Te deseo unas hermosas vacaciones.
Hasta la próxima aventura.
Con amor,

